Fábulas: Un pez en la mano |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() Un pez en la mano El pescador se pasó toda aquella tarde de verano en las riberas del arroyo y usó como cebo los más selectos gusanos, pero no atrapó un solo pez. Al alargarse las sombras, se dispuso a guardar sus bártulos y regresar a casa. De pronto, sintió un tirón en su caña. La sacó bruscamente. .. y vio que en el anzuelo había únicamente un pez tan pequeño que apenas si valía la pena de freírlo. -Perdóname la vida! ¡Perdóname la vida! -gritó el pececito-. ¡Soy tan diminuto! Vuelve a tirarme al arroyo y dentro de un mes seré mucho más grande y podrás pescarme y darte un banquete. Pero el pescador se echó a reir. -¡No! Ahora estás en mi poder -le dijo, meneando la cabeza-. Pero si te vuelvo a arrojar al agua, me gritarás: "¡Buen pescador, atrápame si puedes!" ¡Un pez en la mano vale por dos en el arroyo! Y después de decir esto, el pescador mató al pez y lo puso en el cesto, a fin de llevárselo a su casa para la cena. ![]() Regresar |