Mitos y Leyendas: La Yegüita |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
La Yegüita La leyenda de la Yegüita tiene sus orígenes en la celebración de las Fiestas de la Virgen de Guadalupe en Nicoya, Guanacaste, festividades que se han celebrado después del año 1531. En el puro principio la festividad se concentraba en la parte religiosa y en la preparación de comidas para las gentes que venían del campo. Un suceso inesperado acaecido en la punta del Cerro las Cruces, en el camino hacia Curime, Nicoya, vino a agregar un aspecto muy interesante a la celebración. Resulta -según cuentan los más viejos- que en una ocasión, cuando los indios promesanos regresaban del pueblo de Nicoya después de misa y procesión de la Virgen un doce de diciembre, dos hermanos guapes pasados de tragos tuvieron un disgusto y se estaban peleando a machetazo limpio. Las gentes al ver aquello imploraron la ayuda de su Patroncita La Virgen de Guadalupe, y fue así como en medio de los peleadores apareció un caballito alazán que a patadas y mordiscos los separó, desapareciendo cuando terminó la pelea. Este hecho fue considerado por los indios como un verdadero milagro y por esta razón, de esa fecha en adelante, en las procesiones va un caballito de madera que ejecuta un baile muy particular al son de pitos y tambores. Para conmemorar este milagro, quedó entre los indios la costumbre de dirimir sus querellas el doce de diciembre en el pueblo de Nicoya. Sin camisa y con chilillos de cuero de danta, al son de pitos y tambores, se daban hasta sangrarse en presencia del caballito de madera que, cuando considera prudente, interviene bailando para separarlos. ![]() Regresar |