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Información de la rutas por: Edgar Rojas Cabezas
Consejos para el viajero
Revise su carro antes de salir de vaciones
Salir de vacaciones siempre es divertido, pero un desperfecto
mecánico en nuestro automóvil puede traerse la
diversión abajo. El problema más pequeño, como una
escobilla que funciona mal y que nos hace tener pobre
visibilidad al manejar, puede acabar con nuestra tranquilidad. Una
batería que falla, una llanta desbalanceada o un alineamiento mal
hecho pueden convertir el paseo en una pesadilla.
Es recomendable para los automóviles que no se someten
frecuentemente a recorridos largos, revisar la siguiente lista de algunas
cosas básicas que usted mismo puede hacer:
Lea el manual de usuario. Este es su mejor fuente de información.
La presión correcta de las llantas, cómo revisar el nivel de
aceite, la frecuencia con que deben hacerse chequeos específicos
y cambiar ciertas partes… todo está ahí.
Revise el aceite con la varilla de medida. Si el aceite está
demasiado oscuro, necesita ser cambiado. Si se ve bien, pero el
nivel está bajo, llénelo usando el mismo tipo de aceite que ya tiene.
Muchos problemas mecánicos y hasta eléctricos son causados por
no cambiar el aceite, algo que se debe hacer cada 10.000 o 3.000 Km (si es un modelo
nuevo o viejo) ya que de lo contrario, este pierde las propiedades que le permiten
proteger el motor y hacerlo funcionar
bien. Si su próximo cambio es pronto,
hágalo antes del viaje y asegúrese
de sustituir los filtros de aire, aceite
y combustible de ser necesario. Los
filtros sucios pueden disminuir la potencia
del motor y aumentar el consumo
de combustible.
Revise que el nivel del agua
o coolant se encuentre entre las
marcas de medio y máximo. Si
el nivel está bajo, busque posibles
fugas (no abra la tapa del radiador
cuando está caliente). Si hay fugas en
el radiador, debe repararlas antes de
salir de paseo, ya que pueden provocar
que la máquina se sobrecaliente,
algo que puede desencadenar una
serie de problemas muy caros.
Revise que el líquido de la dirección
hidráulica y el de frenos estén en el nivel adecuado y no
presenten fugas.
Préstele atención a la batería. Desafortunadamente no hay
forma de saber cuándo morirá la batería- a veces sucede sin haber
dado signos previos. Sin embargo, usted puede revisarla para ver
si hay fugas de ácido, grietas o algún otro daño que haga que esta
requiera ser reemplazada. Asegúrese que las terminales eléctricas
burners estén bien sujetas, y no estén corroídas o muestren calcificaciones.
Terminales corroídas pueden dar problemas en el viaje.
Si su batería no es sellada (libre mantenimiento) llévela a revisar
periódicamente.
Revise las llantas. Fíjese en la presión del aire y asegúrese
que sea la indicada para el tipo de llantas que su vehículo usa. El
mejor momento para hacerlo es cuando estas están frías –o sea,
cuando el carro no ha circulado en por lo menos
tres horas-.
Recuerde que el calor hace que el hule se expanda
y eso eleva la presión dentro de la cámara
de las llantas, así que en viajes muy largos es
aconsejable que la presión sea ligeramente menor
que lo recomendado, ya que el calor hará
que aumente.
Preste atención a cualquier vibración que sienta
a velocidad moderada y asegúrese de llevar sus
llantas periódicamente a hacerles un balanceo.
Si estas están demasiado desgastadas es mejor cambiarlas. Un
desgaste disparejo de las llantas indica un problema de alineamiento.
Finalmente, no olvide revisar que el repuesto se encuentre en buen
estado.
Asuntos extramecánicos. Limpie bien el parabrisas y revise
que las escobillas funcionen adecuadamente, de lo contrario, sustitúyalas.
Verifique el funcionamiento de las luces (frontales, altas,
traseras, de reversa, direccionales, de emergencia). Tampoco está
de más revisar la bocina o pito, y por supuesto, asegurarse de
llevar un kit básico de herramientas, una gata, un foco y un galón
de agua.
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